En lo que va de año, la ruta me ha llevado por rincones muy especiales:
📌 Villavieja de Yeltes: Jugando en casa durante la Primavera Charra, rodeada de los mios y con ese sabor tan entrañable.
📌 La Isla del Soto: Una tarde mágica que se alargó hasta la noche, donde encendí las lamparas para ver brillar las telas con otra luz.
📌 Valderrodrigo: Una inmersión en su mercado renacentista, adaptando el stand y disfrutando de un ambiente único.
📌Monleras: Todo el día de plaza con bullicio y la esencia de los mercados de artesanía de siempre.
Pero más allá de cambiar de mantel, de sombra o de encuadre, lo que verdaderamente hace especial a cada feria es todo lo que no sale en fotos:
🤎 Ese tú a tú directo con vosotras, cuando tocáis texturas, elegís combinaciones y me contáis para quien es cada pieza.
🤎 Las charlas entre compañeros artesanos, esos momentos de compartir, de risas y la complicidad de quienes sabemos el trabajo que hay detrás de cada mesa montada.
🤎 La experiencia de ver como una idea que nació en el taller termina en las manos de alguien que la valora.
Cada pueblo aporta su luz y su gente, pero la esencia de Con dedal y pincel sigue siendo la misma, crear con mimo para acompañaros en vuestro día a día.
Y esto solo acaba de empezar... ¡nos vemos pronto en la siguiente parada!
¿Estuviste en alguna de estas cuatro citas? ¿Cuál de los cuatro escenarios te transmite más magia?








