Cuando algo te acompaña cada día, deja de ser solo un accesorio.
Quizá por eso estos llaveros gustaron tanto, porque aún siendo pequeños, tenían ese punto de encanto y utilidad que hace especial lo cotidiano.
El vichy seersucker, con su textura ligeramente arrugada y su aire clásico, fue el detalle que los convirtió en piezas únicas. Una de esas colecciones que llegan, se disfrutan....y se van rápido.
Esta ya esta agotada, pero volverán en otros colores de vichy seersucker. Cada pieza será distinta, pero con la misma esencia que tanto os gustó.

No hay comentarios:
Publicar un comentario