Detrás de cada pieza hay algo que no se ve: decisiones, pruebas, errores que enseñan, pensar en cómo va a encajar en el día a día, en que resulte cómoda, práctica... y que siga siendo especial con el paso del tiempo.
Porque cuando algo está bien hecho, no sólo se nota al verlo, se nota al usarlo. Y es ahí donde todo cobra sentido.
¿En qué te fijas tu cuando eliges algo hecho a mano?

No hay comentarios:
Publicar un comentario